Preguntas frecuentes

¿Te gustaría saber qué son exactamente los datos educacionales, por qué son importantes para ayudar a las personas a tener éxito, o cómo Data Quality Campaign procura promover el uso eficaz de los datos?

He aquí las respuestas a estas y otras preguntas frecuentes.

Información esencial:

  • Los datos educacionales abarcan una amplia variedad de información sobre los antecedentes educativos, avances, oportunidades y resultados de cada persona. Dichos datos están protegidos por leyes y políticas en materia de privacidad.
  • Las personas, familias, docentes y líderes a todos los niveles utilizan los datos educacionales para ayudar a las personas a lograr sus objetivos educativos y profesionales. 
  • Data Quality Campaign ayuda a los líderes estatales y de los distritos escolares a crear las condiciones de política necesarias para que las personas puedan usar los datos educacionales de manera eficaz. 
Teachers at Skyline High School meet with community partners to plan work-based learning opportunities for students.

Los datos educacionales abarcan toda información que pueda utilizarse para ayudar a las personas a lograr sus objetivos educativos y profesionales. Las personas suelen asociar los datos educacionales principalmente con los resultados de exámenes, pero estos son solo uno de los muchos tipos de datos que apoyan el aprendizaje. Entre estos datos figuran aquellos sobre los antecedentes y aspectos demográficos de los alumnos, inscripciones y asistencia, desempeño y crecimiento, personal e instalaciones, preparación y éxito en la educación postsecundaria, resultados en el ámbito laboral, y más. Para leer más información sobre los datos educacionales, haga clic aquí.

Los datos ayudan a las personas si las habilitan para tomar decisiones sobre su futuro. Las personas clave —entre ellas, familias y docentes— también necesitan información oportuna y fácil de entender que se pueda utilizar para apoyar a las personas en su toma de decisiones. Los datos aislados no brindan un cuadro completo del aprendizaje estudiantil, pero cuando se articulan los datos —sin dejar de cumplir requisitos en materia de privacidad y seguridad, entre otros—, se puede contribuir al apoyo brindado a las personas para que puedan lograr sus propios objetivos. 

No. Las personas necesitan datos para responder sus preguntas y brindar apoyo crítico a las personas a cada paso del camino, en el que se incluye la primera infancia y la etapa posterior a la educación secundaria. En muchos lugares, los líderes están tomando medidas para cerrar brechas en materia de datos entre la primera infancia; la educación primaria, secundaria y postsecundaria; y la vida profesional. Al forjar estos vínculos, se puede apreciar el progreso de las personas, brindar apoyo crítico durante periodos de transición y entender qué se necesita para que los alumnos logren sus objetivos a largo plazo. 

Todos los estados cuentan con políticas que establecen cuáles de los interesados, desde docentes hasta funcionarios estatales, pueden acceder a datos individuales. Por lo general, solo aquellas personas que interactúan con los alumnos, entre ellas sus docentes y familias, pueden ver su información personal. Otras personas pueden ver datos agregados, sin elementos de identificación, que les permitan formular, aplicar y evaluar mejor las políticas y programas. El Gobierno federal no tiene ninguna base de datos individuales de los alumnos de educación primaria y secundaria, y de hecho se le prohíbe por ley crear tal base de datos. Para ver más información sobre quiénes utilizan los datos educacionales, haga clic aquí.

Para que los datos ayuden a todas las personas, deben pasar de ser una herramienta de cumplimiento a transformarse en instrumento de mejoras permanentes; es decir, deben usarse no como martillo, sino como linterna. Los líderes dependen de los datos para promover la transparencia y responsabilizar a los sistemas por su manera de atender a las personas. Pero ante todo, las familias y los docentes utilizan datos para ayudar a toda persona a aprender y lograr sus objetivos. Para ello, se debe garantizar el acceso a información oportuna y útil que pueda ayudar a las personas hoy mismo, y no solo a aquellos datos que, vistos con retrospectiva, sirven para juzgar lo sucedido el año pasado. 

La Ley sobre Derechos y Privacidad de la Familia en materia de Educación (FERPA), ley federal fundamental sobre la privacidad de los alumnos, no solo rige cuándo se puede divulgar información individual, sino que establece cimientos firmes para que los estados puedan elaborar sus propias prácticas en materia de datos y privacidad y lograr que cada alumno esté preparado para tener éxito. La ley FERPA no prohíbe que los centros educativos compartan datos entre sí. Para más información sobre el uso responsable de datos.

Data Quality Campaign (DQC) no recopila datos educacionales de ningún tipo, incluidos los datos individuales. DQC es una organización de incidencia que propone recomendaciones en materia de políticas y que promueve las políticas y prácticas por las que los datos ayudan a las personas a lo largo de sus trayectorias educativa y laboral. DQC no recibe financiamiento del Gobierno y cuenta con el apoyo exclusivo de subvenciones y contribuciones filantrópicas. Para obtener más información sobre este tema en inglés, haga clic aquí.

¿Aún tiene preguntas?

Lea más información de DQC sobre los datos educacionales y su utilización.

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Time to Act 2020 explores five key themes that marked this year—and that will frame education policy conversations next year.

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Nuestro trabajo

Vislumbramos un mundo en que se utilicen los datos para impulsar el cambio sistémico, la movilidad económica y el éxito estudiantil.

Acerca de nosotros

Realizamos labores de incidencia para cambiar el papel desempeñado por los datos, a fin de que los datos ayuden a todas las personas en sus trayectorias educativa y profesional.